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Jubilación

Para el día 1º de enero del 2022 he cumplido un ciclo muy importante para mí desde la docencia en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional, donde he tenido la oportunidad de trabajar en la Escuela de Psicología, específicamente en Terapia de Familia/Pareja y en cursos de referentes a la Psicopatología. Para mí una dicha: ha llegado el momento de mi Jubilación. Hoy me embarga un sentimiento de nostalgia, al dejar las casas de enseñanza, pero también me embarga la alegría, ante nuevos retos profesionales, nuevas responsabilidades, nuevos caminos por recorrer, nuevas aventuras… continuar en el ejercicio de la Psicoterapia a nivel privado… ¡me siento emocionada!

En agosto del 2001, mis inicios como Profesora a dar mis primeras clases en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional, comencé a trabajar y acompañarles a algunos de ustedes, compañeros docentes, lo hice con toda la ilusión y mi convicción de que mi papel como profesora era difundir lo que mis maestros en España me habían transmitido, en el logro de objetivos del desarrollo de la academia, momentos que sin duda alguna han significado un gran crecimiento en mi vida profesional y personal. Siempre les voy a estar agradecida por haber depositado su confianza en mí y la capacidad de profesionalismo para servir al desarrollo de la educación universitaria en Costa Rica: hoy, llegada la etapa de mi Jubilación deseo agradecer a quienes han compartido conmigo estos espacios en la Academia.

Mucho de lo que soy como profesional se lo debo a tantos y tantas estudiantes, quienes con su curiosidad en la enseñanza me hicieron revisar una y otra vez, lo que siempre aprendo en el transitar de la vida. Hoy les digo que es una separación profesional, porque seguiré en contacto, con puertas abiertas.

En mi rol como docente, me aboqué a la difusión y actualización de la Terapia Familiar y a la Psicopatología, especialidades que entrelazo, en procura de despatologizar la enfermedad mental y contribuir con las familias que trabajan en conjunto para sacar adelante el sufrimiento humano, con una visión sistémica.

Desde otras Instituciones, como son el Hospital Nacional de Niños y el Hospital Nacional Psiquiátrico, integré la teoría con la práctica, elementos que dieron frutos también en tesis, estudios, investigaciones y artículos para revistas nacionales e internacionales y libros. Desde estos entes hospitalarios, se formaron mis estudiantes de Psiquiatría y Psiquiatría Infantil, también, estudiantes de Psicología Clínica, residentes que ahora ejercen con la visión relacional de la enfermedad mental. El cumplimiento de laborar con la Universidad y en los Hospitales, permitió que generaciones de estudiantes, también motivados por las trayectorias de otros estudiantes y por las visitas y participación en la Cámara de Gessell de dichos centros, han continuado sus post grados en especialidades referentes a estos cursos.

A mis colegas les agradezco también la coordinación, preparación y facilitación, que se me ha dado para realizar una entrega y compromiso al igual que ellos y ellas, en la línea del respeto.

A lo largo de mi vida laboral con las Universidades he tenido la oportunidad de estar en Guanacaste, San Ramón, San José y Heredia. Recordaré con nostalgia cuánto he aprendido de cada uno de esos espacios, lo que me ha permitido ser mejor persona. Me honra ser partícipe de estas generaciones con quienes he compartido. Estoy convencida que así como maestros que recuerdo con gran cariño, las huellas que dejamos en nuestros estudiantes también serán profesionales que permitan llevar sus mejores prácticas e impactando en el bienestar con quienes compartan. Les deseo lo mejor de los éxitos, me siento muy feliz de ser parte de la docencia universitaria en Costa Rica, 20 años han transcurrido de compartir, oportunidades de trascender nuestra academia a nivel internacional, agradezco y agradezco las enseñanzas de todos los maestros, el respeto por los iguales, mi admiración a aquellos/as compañeros/as que son críticos a las desigualdades de oportunidades, mi agradecimiento a quienes además de su parte profesional se han convertido en amigas/os sinceras/os: ¡a las buenas personas siempre se recuerdan! Gracias por todo lo que se ha hecho en la docencia y en la profesión que tanto quiero, a seguir adelante poniendo en alto la formación de Psicólogos y Psicólogas.

Me despido, agradecida por siempre, deseándoles a cada uno/a de ustedes lo mejor de lo mejor, perseverancia ante los retos, éxito en sus labores, reiterándoles mi admiración y estima, manifestándoles mi convicción en continuar sus proyectos universitarios, compartiendo espacios de reflexión y me llevo conmigo todo ello, con gran satisfacción de haber sido parte de esta Alma Mater.

¡Por siempre, agradecida!

Sylvia
Enero, 2022