Honorarios
La sesión profesional tiene un costo de ¢45,000 por una sesión de psicoterapia, independientemente si es individual, pareja, familia o a través de ZOOM.
Si por alguna circunstancia especial, la sesión tiene que ser cancelada, se hará con 24 horas de antelación, y de no ser así, la misma será cobrada.
Si desea obtener más información acerca de cómo trabajo, puede verlo aquí.
La salud mental como prioridad: una decisión consciente
Invertir en la salud mental no es un lujo ni una actividad secundaria: es una decisión responsable, preventiva y profundamente comprometida con el bienestar personal, familiar y relacional.
Como profesional de la psicología, he tomado la decisión ética y consciente de respetar horarios clínicos estables, compatibles con una práctica terapéutica seria, sostenida y de calidad. Por esta razón, no realizo atención clínica los fines de semana.
Es comprensible que, en ocasiones, las agendas laborales parezcan incompatibles con los espacios terapéuticos. Sin embargo, es importante recordar que la salud mental forma parte integral de la salud, y como tal, está contemplada dentro de los derechos laborales.
En Costa Rica, la legislación laboral reconoce el derecho de las personas trabajadoras a asistir a citas médicas —incluidas las de salud mental— con permiso laboral, contemplando el tiempo necesario para la consulta y el traslado, siempre que se notifique con antelación y se presente el comprobante correspondiente. Este principio se encuentra respaldado por el Código de Trabajo, la normativa de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y criterios reiterados de protección a la salud del trabajador.
Elegir la terapia implica, en muchos casos, priorizar activamente la salud emocional dentro de la organización de la vida cotidiana, del mismo modo que se hace con cualquier tratamiento médico relevante. Las parejas y familias que logran sostener procesos terapéuticos suelen hacerlo no porque “les sobre tiempo”, sino porque comprenden que su salud psíquica y vincular es una inversión a largo plazo.
Acompañar procesos terapéuticos exige de mi parte presencia clínica, claridad de encuadre y coherencia profesional. Por ello, mantener horarios definidos no es una rigidez, sino una condición necesaria para ofrecer un trabajo serio, ético y de calidad.
